Temprado10
Architecture and Engineering
for Dreamers
18 octubre 2018

La vivienda

Sí señor! Llevo viviendo de alquiler unos 10 años de casado. Desde que estaba de estudiante, viví de alquiler por otros 5 años.¿Que puedo decir de las viviendas en las que estuve? que son una manera de hacinar a la población y que está preparados los pisos en los que vivimos para que no nos quejemos y que no pensemos si son o no una autentica basura. Aceptémoslo, somos la clase trabajadora. Ni si quiera media. Una clase destinada a mantener al resto de la sociedad que no quiere dar un palo al agua.

Puedo decir, por otro lado, que viví en un piso en mi época de estudiante que diseñó Aníbal González. En la calle Felipe II. Una auténtica maravilla, no sólo por la calidad de sus materiales, sino por la distribución de sus habitaciones y la altura de sus techos. Ahora, de casado, vivo en una zona que se supone que es buena, en un barrio de alto nivel social. Pues puedo decir que sus pisos son un ejemplo de cómo se viviría en la antigua Yugoslavia.

Serían viviendas sociales en su época. Distribución terrible, de pasillos largos, sin iluminación natural…Los materiales son normales, terrazos rojos, algo de pavimento de parquet de madera natural, alicatados de la serie cuéntame… una autentica locura. Pero no queda más que la aceptación y decirse que, si me ponen dos velas y un crucifijo, mi piso parece un ataúd…

Me pregunto en qué pensaran los promotores que hacen estas viviendas o, mejor dicho, en qué pensaran los que hacen las normativas urbanísticas para que sigan desarrollándose inmuebles con estas características.

A día de hoy, en mi estudio, nos encontramos diseñando un complejo de viviendas impresionante. Son alrededor de 250 unidades. Lo más sorprendente es que queríamos un lugar donde no ocurriera lo que en el resto de los espacios habíamos encontrado y habitado. Queríamos un lugar donde se pudiera disfrutar de la vida.
Si nuestra manera de entender la vida consiste en disfrutar, sabemos que quienes habiten nuestras viviendas van a vivir momentos dignos de recordar. Es por ello que, el hecho de tener clientes que valoran la arquitectura y el diseño, normativas urbanísticas más permisivas, y un entorno impresionante, puede ocurrir lo que sabemos… que la vida sí tenga sentido! Sí, Señor!

BS