Temprado10
Architecture and Engineering
for Dreamers
31 octubre 2018

La Calle

Me encanta la calle. No he conocido mejor espacio donde sacar lo mejor de las personas. Donde los niños juegan, las personas charlan y los mayores dan largos paseos o se sientan a observar a los que caminan por ella. En la calle es donde se percibe si hace un día soleado, si va a llover, si hace frío o calor…. Esa es la primera sensación que te ofrece la calle.
Pero más allá, cuando sales a ella, es la selva de la automoción, dónde se rumia la guerra empresarial, donde se batalla contra tu “yo” más estúpido y donde te vences para conseguir tus objetivos.
La calle es expresión.

Es el arma más fuerte contra los políticos y es donde más negocios se cierran. Manu chao, en “me llaman calle” hacía referencia a las mujeres que se dejan la vida por la gran ciudad…. Es la fiesta, dónde aquí en Sevilla se vive en la calle: la feria, la semana santa… Se vive el desfase más soberbio que puede acabar en vomitona en cualquier esquina. También es el cortejo fúnebre donde acompañas al muerto al hoyo. En la calle se escucha desde una soleá hasta un “Making Love” de Daft Punk… ¡Qué me gusta la calle!
Se fuma, se bebe, se habla, se hace el amor… Tiene historia, leyenda, fantasmas… La calle tiene detonante, mi arma.

La calle es, en definitiva, la vida misma. Hay educación, vandalismo, terrorismo y reivindicación. Hay timadores, cobradores, ejecutores, insolentes, incultos… La sátira y la ironía es la mejor manera de sobrevivir en la calle. En la calle caben todos, todas y todes. Hay personas que en un alarde de finura se refieren a la calle con un eufemismo muy peculiar: espacio público…. Para mí que está hablando de la calle; pero oye, espacio púbico suena mejor.

La calle es para mí la que me da la esencia de mi existir, mi vocación y mi lecho de muerte.
Porque yo… ¡yo, soy la calle!

BS