Temprado10
Architecture and Engineering
for Dreamers
21 febrero 2019

Sierra House

Estando en el aniversario del periódico ABC de Sevilla, en el 90 aniversario, Rafael Moneo empezó hablando de la época moderna, como un movimiento arquitectónico austero, de líneas sencillas, donde no había ornamentos . Pero existía una funcionalidad, una homogeneidad.  Según Alan Colquhoum, en su libro “la Arquitectura moderna” decía que “muchos aspectos de la teoría moderna, siguen siendo válidos hoy en día, pero buena parte pertenecen al reino de lo mítico…” La percepción que me dió, una vez finalizada la conferencia, es que la época de los “modernos” ha muerto. Y que la contemporaneidad se abre paso a un ritmo vertiginoso.

Cabe destacar que ya no existe homogeneidad, racionalidad ni funcionalidad en la arquitectura del momento. Ahora existen unos conceptos más subjetivos, más basado en las percepciones y donde los materiales se someten a la técnica y maleabilidad del ser humano. Las formas no responden a cánones preexistentes. Son más orgánicos, más salidos de la imaginación. Respondiendo así a una ciudad viva. A una ciudad que crece a un ritmo vertiginoso, con unos cambios que demuestran que está viva. Cambios que, muchas veces, son comparables a la velocidad con la que actúa la técnica. Y donde el cliente es quien acepta o no estas formas tan orgánicas.

Nuestra vivienda SIERRA HOUSE, es una vivienda que se asienta en el terreno. Nos adaptamos a el.  Y donde las vistas nos darán una perspectiva del lugar de una manera relajada, en contacto con la naturaleza. Las líneas del horizonte son las protuberancias del terreno que hace que se encuentre tocando el azul del cielo. Una vista donde la tierra y el aire se encuentran.

La planta de nuestra parcela es cuadrilátera irregular. Y, las formas de la vivienda y de la piscina responden a formas cuadrangulares. El terreno es en pendiente, lo que nos dará lugar a abrir el terreno para entrar por debajo del mismo. Jugar con las pendientes para poner vegetación y generar una plataforma en la parte inferior para posicionar la vivienda y la zona vividera de la casa.  La topografía genera tres niveles. Uno de acceso a la vivienda, otra de estar, y una trasera que es un jardín más en contacto con las habitaciones, pero no unido a ellas.

El volumen del edificio es prismático. Pero su fisionomía responde más a la arquitectura tradicional de las casas típicas andaluzas. Con una envolvente blanqueada y de piezas cerámicas, con grandes superficies acristaladas que contienen celosías para tapar ligeramente la entrada de la fuerza del sol. Esta mezcla de contraste es para volver a demostrar la capacidad de jugar el hombre con la materia.

A la vivienda se accede por la planta baja. Desde la calle. Con la entrada del vehículo o de las personas. Tiene una forma escultórica, que recuerda a las piezas de Oteiza, donde el hecho de abrir el terreno abrupto, de una manera sutil, nos deja paso a la configuración de un espacio de estancia, de almacén de instalaciones y de comunicación al resto de la casa.

La entrada puede hacerse por escalera o por ascensor. La escalera es de doble tramo de peldaños.

En la planta vividera, nos encontramos con un núcleo de comunicaciones vertical conformado por la escalera y el ascensor. Este núcleo divide el espacio entre la zona del salón y la cocina. La cocina se abre a un espacio porticado que hace sus veces de comedor al aire libre. Mientras que también tiene un comedor que mira a la piscina.

En la parte de estar, es un espacio que se abre al exterior casi en su totalidad. Y que genera unos espacios amplios y muy armónicos. Cuenta también con un espacio de almacen y de baño. Cuenta también con una zona de piscina y de jardín muy agradable.

Esta planta, la zona vividera, se separa de la parte trasera mediante un muro de contención blanco, que se accede a través de unas escaleras a un patio. Este patio es un lugar más de estar en la casa. No queremos que sea un espacio residual, todo lo contrario, queremos que sea un lugar más de esparcimiento y de juego para la familia.

La planta superior es donde se encuentran las habitaciones. Estas son tres dormitorios amplios, con armarios empotrados. Todos muy bien iluminados. El dormitorio principal cuenta con vestidor y baño incorporado. El resto de las habitaciones comparte un baño en común.

Texto de Fco. B. Santisteban Serrano